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El club

 

COMUNICADO A LOS ABONADOS

16.10.2020

El año 2020 está siendo tremendamente complicado para todos. El Covid19 ha significado algo absolutamente inédito y cuyos efectos están siendo devastadores en nuestro país.
Nadie pudo imaginar una situación así.
En la actualidad la situación sigue siendo muy complicada, especialmente en la Comunidad de Madrid.
Tras el estado de alarma y en las diferentes fases de la desescalada, para evitar contagios y controlar los rebrotes, se han ido dando instrucciones e implantando nuevas medidas de acuerdo con las circunstancias.
Por ello, el Club de Campo Villa de Madrid ha ido adaptándose, y lo seguirá haciendo, a los diferentes escenarios posibles, siguiendo en todo momento las indicaciones e instrucciones que se han ido tomando por las autoridades.
El Club limitó su acceso a los abonados y usuarios el día 14 del mes de marzo.  No obstante, continuamos con el mantenimiento y la conservación de sus instalaciones, y con la atención a los caballos estabulados en nuestras cuadras y del resto de servicios que presta el Club.
Los abonados propietarios de caballos, así como los encargados para su cuidado, pudieron tener acceso al Club para la atención a los mismos. Los trabajadores siguieron ocupándose del trabajo administrativo y de oficina, de los campos de golf, de prácticas, de las canchas de tenis de tierra batida, de las diferentes praderas, y en definitiva del cuidado de todas y cada una de las instalaciones.  De hecho, el Decreto de alcaldía de 30 de marzo señalaba al CCVM como una de las empresas municipales para garantizar la prestación de servicios esenciales en la ciudad de Madrid.
Pues bien, la situación de limitar el acceso al Club fue consecuencia de un estado de alarma que nos condicionó a todos nuestra libertad, pero que, de la misma manera que limitó el acceso a la inmensa mayoría de abonados, pudimos seguir realizando los servicios de mantenimiento del CCVM. Y, por ello, seguimos trabajando durante todo el tiempo de duración del estado de alarma conforme a la organización establecida para las empresas del Sector Público Municipal.
Un escenario que, sin duda, ninguno hemos deseado y que vinimos realizando para que pudiera disfrutarse de todas las infraestructuras una vez finalizada esta grave crisis.
Sin embargo, algunos no tienen esa visión de la situación.
En los primeros días del confinamiento ya hubo quienes plantearon la posibilidad de que se devolviese la cuota de mantenimiento a los abonados basándose en que no se podía disfrutar del Club.
El Club ha prestado una especial atención al control de los gastos en esta situación sobrevenida, y tengo la obligación de señalar que los gastos del Club se reducen muy poco, estén abiertas o cerradas sus instalaciones. Los trabajadores han seguido realizando su trabajo porque se consideró que es un servicio esencial (administración, recursos humanos, atención al abonado, obras iniciadas, cuidado de caballos, campos, trabajos de mantenimiento, entre los que se encuentran las mejoras en los diferentes chalets, carpa de eventos, cuidado de las pistas de tenis y piscinas, etc., etc.…)
En definitiva, mantener en perfecto estado y mejorar las instalaciones para que pudieran ser utilizadas una vez se retomase la actividad, como así se hizo cuando entramos en la Fase 1 de la desescalada, e incluso 20 días antes de esa entrada en lo relacionado con el mundo del caballo.
En efecto, el 5 de mayo los abonados propietarios de caballos pudieron acudir al Club para proceder al entrenamiento de sus monturas y a tal fin, se constituyó un equipo de trabajo con los jinetes más experimentados para establecer la manera de proceder en base a un protocolo y adelantándose una hora la apertura del Club para facilitar los entrenamientos. Al ir abriéndose el uso de las diferentes instalaciones, campos de golf, pistas de tenis y pádel, piscina cubierta, etc.…, acomodándonos a las directrices sanitarias, las instalaciones estaban en perfectas condiciones para su disfrute y ello fue posible por el trabajo realizado durante el tiempo de limitaciones consecuencia de la declaración del estado de alarma.
Pese a que, el Club redujo los costes de mantenimiento todo lo posible, los gastos han sido superiores al conjunto de las cuotas semestrales de mantenimiento y, como es obvio, el cierre de las instalaciones ha hecho inevitable la pérdida de ingresos por las cuotas de uso.
La situación que hemos vivido ha supuesto un enorme desequilibrio en el presupuesto del Club. El no uso de sus instalaciones ha supuesto una caída importantísima de los ingresos por dicho concepto. Esta circunstancia ha hecho que el Club haya entrado en pérdidas, entre otras cosas porque las cuotas semestrales de mantenimiento que pagan los abonados no son suficientes por sí solas para cubrir los gastos habidos en el Club.
Los presupuestos anuales del Club son siempre equilibrados y los beneficios obtenidos se reinvierten, única y exclusivamente, en el mantenimiento y mejora de sus instalaciones.
Cualquier devolución de las cuotas o compensación impediría reequilibrar las pérdidas sufridas en el primer semestre y, con seguridad, mantenerse en pérdidas supondría enormes perjuicios para el Club, como sería perder la tasa de reposición para sustituir las jubilaciones, que los créditos fuesen mucho más caros o tener que paralizar las inversiones previstas, incluso las más   necesarias. Todo lo cual, obligaría al Club a tomar medidas relativas a las futuras cuotas semestrales, más allá del incremento del IPC, o al aumento sustancial en las cuotas de uso para todos los abonados.
No quiero entrar aquí, en la discusión sobre la cláusula “rebus sic stantibus”, que algunos invocan. Pero, si bien es verdad que los abonados no han podido disfrutar, en ese periodo de tiempo, del acceso al Club, también es cierto que el Club ha mantenido el gasto necesario para que todo estuviese en perfecto estado. Así, cuando fue posible, los abonados pudieron disfrutar de todas las instalaciones, en las mismas condiciones e, incluso mejores, que antes de la pandemia.
A la vista de todo lo anterior, y después de todos los estudios realizados por el equipo de dirección, mi obligación como gerente de esta institución, es comunicar a todos los abonados, que el CCVM no procederá a la devolución de la parte de la cuota semestral por el tiempo en el que estuvo limitado el acceso al Club y tampoco deducirá ningún importe en las cuotas sucesivas como han venido reclamando algunas personas.
Hay abonados que, seguramente, creen, de buena fe, tener razón en su solicitud de devolución, y, antes de la decisión tomada por parte del Club, han dejado de pagar la cuota correspondiente al segundo semestre del presente año. El Club, tal como contempla su reglamento de régimen interior, actuará, aun lamentándolo, conforme a lo dispuesto en dicha normativa, de la manera y en los plazos señalados en la misma para estos supuestos.
Solo espero comprensión por parte de todos. El Club de Campo es un espacio único en Madrid. Tenemos la inmensa suerte de disfrutar de él. La crisis sanitaria nos ha afectado a todos y no ha sido fácil mantener el equilibrio para que podamos seguir disfrutando del Club en óptimas condiciones. Si a la merma de ingresos añadiésemos la reclamación de unas cantidades que, individualmente son poco significativas, pero que en su conjunto suponen mucho dinero, ese equilibrio sería imposible y para conseguirlo habría que tomar unas medidas drásticas en exceso en perjuicio de todos los abonados.
 Espero y deseo que todos los abonados sean capaces de entender esta complicada situación.
Gracias por vuestra atención.
 
Juan Carlos Vera Pró
Gerente
 

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